SOTOL: Entre la tradición y la conservación

sotol

Víctor Xochipa |   Reportero.-

En Tolimán, Querétaro, el sotol o cucharilla  (Dasylirion acrotriche) es una planta endémica utilizada en la elaboración de los chimales (ofrenda religiosa que se realiza el 29 de septiembre a San Miguel Arcángel), que actualmente corre el riesgo de extinguirse en los próximos años.

Esta celebración tiene sus orígenes desde 1720, su duración es de 90 días y es considerada como la de mayor duración en Querétaro y México. Su inicio es el 30 de junio y culmina el 29 de septiembre. En la ofrenda se elabora un chimal (escudo, en náhuatl), símbolo de protección para el pueblo, y se colocan frutas, granos de maíz, flores, velas, inciensos, música, además se realizan, cantos, oraciones y danzas.

Un hecho que concientizó al pueblo de Tolimán sobre la eventual extinción del sotol ocurrió en 2009, cuando algunos pobladores recolectaban la planta para la elaboración del chimal, fueron arrestados por la autoridad bajo la aplicación de la NOM-059-SEMARNAT que castiga la extracción del sotol por considerarla como una especie amenazada.

Los pobladores cortan entre 60 y 70 piñas (plantas) de sotol  para decorar un solo chimal. El que se le ofrenda a San Miguel Arcángel es el más grande, de 26 metros de altura y 3 metros el ancho; estas plantas deben tener características específicas como 1.2 y 1.5 metros de largo, un coronado de 80 a 100 cm por 1.8 cm de grosor, así como espinas curvadas de 1-2 mm de longitud. La mayoría son plantas de 18 años de edad en adelante. Inicialmentre se hallaba en el municipio de Tolimán, pero cada vez es más escasa, por lo que tienen que buscarla en otros municipios vecinos.

Sandra López Morales (habitante del barrio Horno de Cal) y su comunidad promovieron la realización de una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) con el nombre “Xitales de San Miguel”. El permiso se dio en el 2010 para reproducir, propagar y conservar el sotol a través de un programa de conservación de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).

“En un principio tuvimos mucha asesoría para la realización de la UMA, además llevamos un proceso largo de trámites para la autorización y la reproducción del sotol. Durante este proceso tuvimos muchas juntas difíciles con la comunidad, porque no creían que se estaba acabando el sotol, y nos tomaban como locos. Pero con el tiempo, sus ideas cambiaron y el apoyo creció. La solidaridad de la comunidad fue fundamental para conservar el sotol y otras especies que actualmente se quieren rescatar como el mezquite, la biznaga, la vara de cuete, el nopal, la sabila, y el aguacate. Sin embargo falta mucho por hacer”, dijo Sandra López.

La delegación SEMARNAT Querétaro reconoce a cuatro UMAS que tienen la autorización del plan y manejo del sotol: dos son en jardines botánicos y dos en viveros, ubicados en Cadereyta de Montes y Tolimán. Hasta el momento, SEMARNAT desconoce el número de especies de sotol en el Estado, pero podrían llegar a menos de doscientas plantas. También anunció un posible proyecto con la Universidad Autónoma de Querétaro para realizar un conteo de la especie.

La comunidad no creía que se estaba acabando el Sotol

Por otra parte la UMA “Xitales de San Miguel” reconoció la dificultad de reproducir la especie en los viveros, pues es un proceso de prueba y error, y de tiempo. Su primera reforestación fue en octubre del 2015, ahí sembraron 950 plantas que cuidaron durante dos y tres años en el vivero. Los integrantes del proyecto también mencionaron que el trabajo del vivero debe ser comunitario, y criticaron a otras UMAS de sotol que se dedican sólo a vender la planta.

¿Qué pasaría si se extingue el sotol? “Es una pregunta que cala y duele, porque significa que perdería mi identidad, como legado de mi historia otomí. Perdería mi tradición y sería algo fuerte porque me sentiría fracasada en la vida, con un gran remordimiento porque no hicimos nada en nuestro tiempo”, respondió Sandra López.

Rafael Cabrera Marquina, documentalista de la tradición otomí-chichimeca dijo que dentro del sincretismo de la celebración de San Miguel Arcángel los habitantes de Tolimán se solidarizan para realizar el chimal. Es un acto en el que conservan mucha fe y todos participan, piden por un buen temporal para la siembra agrícola y el chimal sirve de escudo y protección del pueblo. Es una tradición religiosa otomí que se realiza principalmente en comunidades de Querétaro, Guanajuato y el Estado de México. Ocupa un papel importante dentro de la cosmovisión de la cultura otomí que podría perderse en los próximos años, por la falta de elementos, como el sotol y los cambios sociales.

La preservación de la tradición y el rescate del sotol debería ser un objetivo de trabajo de la presidencia municipal de Tolimán, autoridades y sociedad, más allá de lograr que sea un pueblo mágico o turístico. La planeación estratégica en conjunto de las partes interesadas, podría conservar a largo plazo la planta, de no ser así, en pocos años se enfrentarían a la extinción de esta planta, elemento protagonista en la cultura otomí. Ω

vxochipa@ketzalkoatl.com

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