RMX Radio. Una muestra de la Resistencia Radiofónica en México

Víctor Hernández Luévano / Psicólogo- Crítico Sistemático

El pasado domingo 16 de junio, en el marco del “Día del Padre”, comenzó a difundirse una publicación titulada “Comunicado a la Opinión pública”, en el cual se informaba de un acuerdo que establecieron Grupo Imagen y Grupo Andrade, en el cual, el segundo adquiría las frecuencias radiofónicas de la banda de frecuencia modulada 98.5 MHZ y 100.3 MHZ de las Ciudades de México y Guadalajara respectivamente. Esto comenzó a generar una gran inquietud entre los cibernautas y a través de diferentes medios como redes sociales, principalmente vía twitter, se confirmaba la desaparición del concepto radiofónico RMX, el cual se ha caracterizado por trazar una línea que rompa los paradigmas de la radiodifusión comercial y tradicional. Surgido en Guadalajara, Jalisco; la empresa Grupo Imagen Multimedia adquiría la frecuencia XHAV 100.3 MHZ para operar un formato musical que diera pauta a la juventud que buscara apegarse a un modelo que le ofreciera un contenido distinto de las que se encuentran en el espacio radiofónico, fue así como el 30 de enero de 2006 nacería de la mano del comunicador Gonzalo Oliveros, el concepto “RMX”, el cual tuvo una impresionante penetración en el público tapatío, lo cual le valdría una rápida expansión a tres ciudades, las cuales se encontraban carentes de un modelo similar en sus diferentes estaciones radiales. Fue así como el 01 de junio de 2007, vía una transacción comercial entre Grupo Imagen y la empresa Multimundo Radio, con sede en la ciudad de Querétaro, adquiría tres de las cuatro frecuencias que entonces conformaban a este consorcio queretano, el cual fue pionero y baluarte en la radiodifusión de bajío mexicano. De esta manera la XHOZ 94.7 MHZ, XHEN 100.3 MHZ y XHMIG 105.9 MHZ (estos dos últimos canales establecidos en Torreón, Coahuila y San Miguel de Allende, Guanajuato, respectivamente); iniciaban operaciones con el formato simultáneo entre la programación de la estación de formato hablada “Imagen”, pero después de las 15:00 Hrs así como el fin de semana completo, operaba el formato musical RMX.

Este formato causo honda sensación en un público que se había divorciado de la radio tradicional buscando alternativas en las nuevas tecnologías que ofrecía el ciberespacio y los nuevos aparatos como los “mp3” y los “ipods”. RMX se distinguió desde un principio por su programación pulcra, siendo muy escrupulosa en su catálogo musical, en no repetir las mismas reproducciones dentro del día, pero la punta de lanza fue el trabajo detrás, donde sus locutores buscaron poner distancia en el modelo lineal de los medios de comunicación, dejando de lado las poses falsas, caracterizándose por una honestidad brutal y encanto por su trabajo, dejando muy en claro que RMX no era para todos, solo para aquellos que buscábamos una ruta distinta en nuestro camino musical que nos acompañara en los diferentes soundtracks de nuestras vidas. Locutores como Tania García, con su clásica irreverencia que nos encantó a miles de radioescuchas, porque demostró una inmensa pasión por su trabajo y por estar detrás de un micrófono, donde daba más gusto escucharla a ella, pues su programación musical sin su chispa no era la misma. Otro aspecto que revolucionó la radio fue la descentralización de una emisora y que transmitiera exclusivamente desde CDMX, pues teníamos contenido de Torreón como Miriam Rascol, Guadalajara con Rocío Gómez y Jair Cardoso, Rock Garden con Eduardo Vargas desde San Miguel de Allende, los famosos “conejos” y su suerte desde Ciudad de México y sin dejar de lado al buen David Silva desde Querétaro. Como dejar de lado la reinvención que año tras año hacía de manera radical en su barra de programas, el arduo trabajo que representó hacer un top de miles de canciones al culminar la década “cero”.

Sin embargo, una mención especial quiero hacer al cerebro de esta propuesta alternativa. Gonzalo Oliveros, genio y figura, de un temple fuerte, pero resistente, que si bien su forma de ser en un principio nos desentonó a varios por mostrarse siempre prepotente y exigente en quehacer, nos dejó una muestra de lo que se puede hacer frente al cáncer que representa la programación caduca, obsoleta y mimética que representan los otros. Políticamente hablando con todo y lo pedante que pudiera parecer y formar parte de una empresa al servicio de una oligarquía, Gonzalo representó con su RMX una “izquierda” propositiva y activa en lo que a medios de comunicación se refiere. La cereza del pastel fue la persistencia para apropiarse de una calzada en la ciudad de Guadalajara, donde por doce años desarrolló el evento público y gratuito más imponente en materia musical, el “212”, con artistas consagrados en el ámbito nacional, internacional y lo mejor, dio espacio a las propuestas musicales en proceso de consolidación. Empoderó a una ciudad que iba acorde a un proceso de cambio en materia política y social (Remember el giro que dio del azul al color de la ciudadanía). El “212” conjuntó a diversos actores sociales, académicos y educativos.

Trece años y medio, nos hacen recordar la difícil que fue mantener formatos musicales como Rock 101, W radical, Stereo 103, Radioactivo, 96.9 Globo, Best FM, Wfm, Antena Radio. Stereo Soul por mencionar algunos que jugaron una resistencia radiofónica entre lo “que vende” y lo que “queremos proyectar”. RMX fue un parte aguas, conocí muchas bandas musicales, algunas fueron parte del soundtrack personal, con su desaparición se va un época de mi vida, su inicio en Querétaro enmarcó mi decisión adolescente de formarme como psicólogo y que me acompañó por muchos momentos. Con todo y su desaparición se queda en la memoria de una generación. ¡Gracias RMX! ¡Gracias Gonzalo Oliveros!…. Me quedo con su publicación: “Nos faltan batallas aún… ¡Muchas!”

Comentarios: hdezluevano27@gmail.com

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