La Sra. Claudia Mijangos Arzac… crónica de una liberación esperada

VICTOR HERNÁNDEZ LUÉVANO | PSICÓLOGO

Hoy, miércoles 24 de abril del año 2019, estamos cumpliendo tres décadas de un acontecimiento que cimbró a la sociedad queretana; si a aquella sociedad de las “buenas conciencias”, como bien enuncia la magna obra del célebre escritor Carlos Fuentes; de una sociedad que ha vivido en el “aquí no pasa nada”, y si en dado caso llega a pasar es culpa de los que “vienen de fuera”; de los que “han atentado contra la tranquilidad del Querétaro que se caracteriza por ser una ciudad limpia (que en realidad es limpiada), de la muy noble y pacífica ciudad de Querétaro, de aquella que niega y oculta asesinatos a quemarropa y deja crecer la estela de impunidades, (remember caso BMW “negra”, 27 de noviembre 2004); de aquella que se muestra intolerante ante las diversas expresiones culturales de un sector juvenil, (¡cajum!… los emos, remember 07 de marzo 2008); del Querétaro que se espanta por los espectaculares donde se muestra a la cantante Paulina Rubio “tal como Dios la trajo al mundo” solo por anunciar como lucen sus pies ataviados por unas sandalias de tacones mientras “monta” un hermoso corcel blanco como parte de una campaña publicitaria de una popular marca de calzado (remember marzo 2004); de aquel Querétaro donde “los jóvenes son poseídos por un extraño demonio”, pues es la versión “oficial” y “popular” ,que, en los anales del siglo XXI, para ser exactos el 07 de enero de 2000, se comentó que un grupo de jovencitos adolescentes, habrían mutilado y embolsado el cuerpo de su amiga Blanca Erika Zamora, como quien dicen “por andar en malos pasos y alejarse de Dios”, de este Querétaro donde se presumía “tener el gobernador mejor evaluado del país”, (remember Calzada Boy), todos los medios alineados a las órdenes del flamante gobernante en turno, pero por si las moscas, y algunos se movían para no salir en la foto, se contaba con el apoyo del Secretario de Gobierno para pedirle amablemente al “putarraco” que hiciera mella en la popularidad del gobernante modelo (remember la intimidación al “guardián de la noche en octubre de 2014). De ese Querétaro que en pleno 2018, utilizaba como argumento atacar al entonces candidato a la presidencia municipal de la capital, Adolfo Ríos García, por ser un “simple futbolista” y por ser “aleluya” (mote discriminatorio referenciado a los diferentes cultos cristianos), pues se aseguró que en caso de triunfar y despachar desde el tercer piso de Centro Cívico, iba a “prohibir la tradicional peregrinación a la Virgen del Tepeyac”, ah, y para variar, “porque ni queretano “ (oriundo de Uruapan, Mich. ) En este Querétaro de matices y contrastes, en este Querétaro que estamos orgullosos por tener el Centro Comercial más grande de Latinoamérica (¡Qué grande es Antea!), pero que carece de un Hospital Psiquiátrico, porque en Querétaro (no hay locos, expresado en repetidas ocasiones por las autoridades competentes en Salud). Es cierto, en Querétaro, ni en ningún lugar existen los “locos”, solo existe el rompimiento de los esquemas predeterminados por una sociedad que está con Dios….y con el Diablo.

Como ustedes recordarán el 24 abril de 1989, en un domicilio de la colonia Jardines de la Hacienda, se llevó a cabo el triple filicidio perpetuado contra tres menores de edad, la responsable fue la propia madre, la señora Claudia Mijangos Arzac, una mujer de origen sinaloense, no digna de ser considerada queretana, y que su mayor pecado fue no haber nacido en la tierra de Conin,(Quien por cierto tampoco lo fue, pues provenía de Xilotepec); y, como buena “foránea”, solo trajo problemas a esta ciudad de dulzura y encanto. La señora Claudia Mijangos, posterior al atentado contra sus propios hijos fue detenida, procesada, y declarada inimputable, porque fue diagnosticada con Esquizofrenia de tipo Paranoide. Fue condenada a purgar una pena de 30 años, 27 de los cuales ha estado internada en el Penal de Tepepan, en la Ciudad de México, y desde entonces recordada como “la hiena de Querétaro”, “la llorona queretana”; y quien ha carecido de los medios para defenderse del escarnio al que ha sido expuesta en tres décadas, marginada de apoyo familiar o de cualquier índole. En este panorama, la semana próxima habrá de culminar su condena legal, pero ¿estará preparada para reintegrarse a una sociedad que parece que le ha extendido una cadena perpetua, de acuerdo al estricto código moral que esta sociedad ha legislado? Un parteaguas en la historia reciente de Querétaro y de México, pero que ha 30 años de distancia, parece que los “desviados” siguen siendo carne de cañón para el abandono y estigmatización de los sectores gubernamentales y sociales.

¡Bienvenida sea de vuelta a casa Sra. Claudia Mijangos Arzac!, ya bastante ha sufrido estos treinta años, para sobre llevar un duelo, ante la pérdida de sus hijos, un duelo, que seguramente mantiene heridas abiertas. Esperemos que este sea un nuevo reto para que las autoridades gubernamentales, pero sobre todo la sociedad civil demostremos que a 30 años de distancia, somos una sociedad más empática, tolerante y sensible ante los temas que atañen a la Salud Mental.

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