Atentado Ambiental en “Peña Colorada”

Foto: Diana Laura Juárez.

Foto: Diana Laura Juárez.

  • El desmonte, que lleva a la pérdida de la cubierta natural de vegetación, pone de manifiesto varias cuestiones centrales en la discusión pública ambiental.

Alejandro Angulo | Especialista ambiental.-

Cuando el desarrollo se torna irracional y voraz, conduciendose por la vía de la especulación inmobiliaria, no puede esperarse otra cosa distinta que el Atentado Ambiental, que arrasa con la biodiversidad, la supresión violenta de servicios ambientales hoy tan necesarios como la captura de CO2, y la afectación del patrimonio natural de los queretanos.

El desmonte, que lleva a la pérdida de la cubierta natural de vegetación en la zona conocida como Peña Colorada, pone de manifiesto varias cuestiones centrales en la discusión pública ambiental. A saber, de inicio la tutela jurídica de un espacio con caracteristicas de suelo y vegetación forestal; la destrucción de especies, y sus procesos ecológicos.

Con independencia de si dicho polígono afectado (de más de 5 has., por que aún las autoridades ambientales no han concluido cuál es la superficie real), se ubica dentro de alguna Unidad de Gestión Ambiental, ya sea del Ordenamiento Ecológico del municipio de Querétaro o del Ordenamiento Estatal bajo la categoría de protección, la pregunta es ¿si esta fracción de Peña Colorada goza de la tutela jurídica ambiental como un bien patrimonial?; y de igual manera, ¿como se ejercería dicha tutela jurídica?. De aquí deviene otra interrogante que ha saltado a la luz pública ¿de qué autoridad es competencia?

Lo que no ha quedado en interrogantes es el hecho de la acción ciudadana encabezada por la ambientalista América Vizcaíno, quien tuvo el mérito de realizar la denuncia de tal Atentado ante las distintas autoridades. También, debe reconocerse la respuesta inmediata del Ejecutivo del Estado en voz del gobernador y del titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable, nó sólo para fijar su posición frente al atentado, sino para asumir una responsabilidad de frenar, castigar y denunciar penalmente actos antijurídicos como el desmonte en una zona con alto valor ambiental y preciada por los queretanos (el último relicto ambiental de la zona metropolitana), cuyo significado es de ser un bien patrimonial de todos. En similar actuación, hay que destacar la acción de la PROFEPA, quien no sólo tomó conocimiento en acato a la denuncia recibida, acudió para llevar a cabo la inspección de ley, y aún más, al imponer como medida precautoria la clausura temporal y total del predio en cuestión por la actividad ilegal de remover la cubierta vegetal sin contar con la autorización de la SEMARNAT.

Cabe señalar en relación a los interrogantes, que la Ley de Protección Ambiental para el Desarrollo Sustentable del estado de Querétaro establece de forma clara y sencilla la Tutela Jurídica sobre la base de manifestar en principio lo considerado en el Artículo 107 el cual  señala que:  “Para la preservación y restauración del equilibrio ecológico, se considerarán los siguientes criterios:

I. Los ecosistemas constituyen el patrimonio natural de la Entidad, del cual depende la existencia y bienestar de los seres vivos;”

Aunado a lo anterior, ya en la parte de los principios esbozados en un artículo  29, fracción I, se estipula lo siguiente:

I. Los ecosistemas y la atmósfera terrestre, son patrimonio común de la humanidad y de su equilibrio dependen la vida y el desarrollo sustentable del país y la Entidad

En tal sentido, se deriva una responsabilidad jurídica de proteger, para el Poder Ejecutivo del Estado a través de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente, tal como se lee en el artículo 7, fracción V: “Preservar y restaurar el equilibrio ecológico y garantizar la protección al ambiente en áreas y bienes de jurisdicción estatal o en zonas comprendidas entre dos o más municipios”, para luego, sentar la facultad de inspeccionar y vigilar en el inciso g  de la fracción XXI del anterior numeral:  “La inspección y vigilancia del cumplimiento de la legislación ambiental y recursos naturales y demás disposiciones que de ella deriven”

Lo anterior se refuerza en el Reglamento de la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente publicado en el 2012, cuando en el considerando I se expresa:

“Que en las últimas décadas, ha imperado como política global, el cuidado y protección al medio ambiente, para garantizar a las futuras generaciones la sustentabilidad de la vida en el planeta y la biodiversidad de las especies, siendo necesario crear instituciones públicas que empleen acciones certeras y eficaces que permitan conservar el equilibrio entre la preservación ecológica y el desarrollo progresivo de las ciudades.”

En dicho Reglamento se precisan las facultades que se le confieren a la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente, descritas en el artículo 15 en las fracciones:

XVIII. Decretar la práctica de investigaciones, dictámenes periciales y demás estudios técnicos y científicos que sean necesarios, así como coordinarse con otras instituciones públicas, para determinar la existencia de infracciones o violaciones a la normatividad ambiental;

XIX. Ordenar la práctica de visitas de inspección, a fin de verificar el cumplimiento de las disposiciones normativas en materia ambiental y demás medidas de seguridad que determine la Ley Ambiental y las disposiciones reglamentarias aplicables, así como habilitar a los servidores públicos que las llevarán a cabo;

XX. Dictar y ordenar, dentro del ámbito de competencia de la Procuraduría, la ejecución de medidas preventivas y de seguridad que sean necesarias para proteger y preservar el medio ambiente en el Estado, en los términos precisados en este reglamento y demás disposiciones jurídicas;

XXI. Ordenar, dentro del ámbito de competencia de la Procuraduría, la suspensión o clausura de las actividades y obras que pongan en peligro el medio ambiente y, en su caso, solicitar a las autoridades competentes, la revocación y cancelación de licencias, permisos y autorizaciones de construcción y cambios de uso de suelo, cuando éstos sean contrarios a las disposiciones legales aplicables en materia ambiental;

XXII. Emitir resolución respecto de los procedimientos iniciados con motivo de las denuncias populares presentadas por los particulares, por posibles violaciones a las disposiciones en materia de desarrollo urbano y protección al medio ambiente;

No obstante, la discusión pública ambiental ha transitado en analizar, bajo el sistema jurídico de concurrencia entre los tres niveles de gobierno, la competencia que pueden tener en éste Atentado Ambiental, así las cosas, se puede decir lo siguiente:

Que en función de la materia, resulta, que lo forestal es una facultad reservada a la federación a través de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Ley General del Equilibrio Ecológico y protección del Ambiente y la Ley General  de Desarrollo Forestal Sustentable) cuando se trata de actividades de remoción de la cubierta forestal (desmonte) que no cuenten con la autorización correspondiente de la SEMARNAT para cambio de uso del suelo e impacto ambiental, y a reserva de lo que arrogen las investigaciones y dictamenes periciales, y en el caso de resultar una afectación de especies protegidas en la NOM 059, también sería competencia de la PROFEPA, amén de constituir un delito penal grave.

Por otro lado, considerando que el polígono afectado forma parte del ecosistema de selva baja, entonces corresponde la competencia a las autoridades ambientales estatales, la protección de dicho ecosistema como patrimonio del estado, toda vez que hay un daño en cuanto a la pérdida de especies, procesos ecológicos y la biodiversidad, que tienen como resultado la fragmentación del ecosistema, todos ellos comprendidos bajo la Tutela jurídica que ya analizamos líneas arriba. No esta demás traer a colación que dentro de la caracterización del Ordenamiento Ecológico del municipio de Querétaro, cuando se habla de ecosistema es a partir de:

Visualizar al ecosistema bajo una perspectiva de organización y funcionamiento de la naturaleza. En el segundo concepto se visualiza al ecosistema como el resultado de una jerarquía de relaciones de dependencia entre sus componentes y de una jerarquía de escalas espacio-temporales.”

Hasta el momento se ha generado un vació de actuación por parte del municipio de Querétaro, quién tiene la facultad de vigilar los cambios de uso del suelo, además de proteger los recursos bióticos en su territorio.

Resulta claro, que en el caso de éste Atentado Ambiental, concurren varias competencias por materia y de acuerdo a las facultades otorgadas por distintos ordenamientos legales; que efectivamente existe un hecho objetivo, jurídico y de impacto ambiental: consistente en la remoción de la cubierta vegetal; afectación  al ecosistema de selva baja y  las especies que lo componen; pérdida de servicios ambientales como la captura de CO2 y; un cambio de uso del suelo.

En otro ángulo, no se ha activado la acción punitiva por parte de la PGR debido a la falta de elementos en la denuncia para la debida integración, pero cabe decir, que al ser éste Atentado Ambiental un caso público, la autoridad federal debe coadyuvar en la investigación para su adecuada integración, ya que en el caso, por los hechos conocidos hay la presunción de un delito penal tipificado en el capítulo de delitos ambientales del Código Penal Federal.

Ahora bien, veremos en lo que viene, cómo se pasa de los hechos a la acción para ejercer la justicia ambiental y el garantizar el  derecho constitucional que tienen los ciudadanos de Querétaro a un medio ambiente adecuado, cuestión que conlleva a un tema actual: el combate a la impunidad y la certeza legal.

Quedaría pendiente aún, el último hilo fino de éste proceso ambiental, que se refiere a la reparación del daño.

Como reflexión final nos preguntamos, ¿cómo impacta en la sociedad éste Atentado Ambiental?, ¿hay la esperanza de no ver desmoronada la legalidad, y que las autoridades respondan a la altura del caso?, que afecta el patrimonio natural de todos. Hay ciertas evidencias por lo que corre en las redes, pláticas del día a día y por la propia discusión pública, que no sólo hay indignación ante el hecho de un Atentado Ambiental, que desnuda de nueva cuenta la acumulación salvaje y especulativa del capital inmobiliario, sino también concurre el deseo que se ejerza la justicia ambiental y que frene la urbanización voraz  que sólo beneficia a unos cuantos y demerita la calidad de vida de los queretanos.  Ω

aangulocarrera@yahoo.com.mx

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