A Borges

Gracias gran ciego por enseñarme a ver

hasta el fondo del alma fugaz de las cosas,

la magia secreta del lenguaje y los sueños.

Hecho de tiempo, fuego y ficciones;

supiste amar la vida mil y una noches,

desafiando paradojas y pesadillas.

Te agradezco nuevo Homero,

¡oh viejo polvo de biblioteca,

por el Aleph de tu gran obra.

¿Por sobre qué ave roc, fénix o simurg

te fuiste a buscar pesadillas?

¿Y ahora quién resolverá los enigmas

del laberinto sin fin de espejos?

Gregorio Campos Huichán

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